Un nuevo derecho

La eutanasia es un nuevo derecho individual que la mayoría apoyamos. La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE) permitirá ayudar a morir a una persona cuya salud se ha deteriorado de forma irreversible, que padece un sufrimiento intolerable y que, de acuerdo con sus valores, hace una petición seria e inequívoca de adelantar su muerte.

La LORE establece que debe ser una decisión autónoma, reiterada, libre, después de haber sido informado adecuadamente sobre las diferentes alternativas y posibilidades de actuación, incluido el acceso a los cuidados paliativos y las prestaciones de atención a la dependencia.

Ningún médico estará obligado a realizar una eutanasia. La ley garantiza el respeto a la objeción de conciencia del personal sanitario y también su libertad para rechazar una solicitud que, de acuerdo con su juicio clínico, no cumpla los requisitos que establece la norma.

Por todas y todos

Hay abundante evidencia de que el respaldo social y profesional a la despenalización de la eutanasia es mayoritario, de que los mejores cuidados paliativos no pueden evitar el sufrimiento constante e intolerable en todos los casos y de que la ayuda médica a morir se puede regular con suficientes garantías.

La experiencia de otros países demuestra que el compromiso del personal sanitario es fundamental para que la eutanasia se convierte en un derecho real. Según las encuestas, más del 80% de médicos y médicas están a favor de su despenalización, pero casi un tercio se plantea objetar.

Contra el sectarismo

Algunas organizaciones profesionales, como el Colegio de Médicos de Madrid, están siendo utilizadas para difundir un discurso falso contra la eutanasia, con propuestas inconcebibles en un Estado de Derecho. La confusión de las creencias personales con los objetivos profesionales provoca un uso sectario de estas instituciones que, lejos de ser una defensa de la profesión, deteriora la dignidad y el prestigio social de la medicina.

¡Basta ya! Abandonen el sectarismo y comprométanse con los fines que les atribuyen sus estatutos y la sociedad democrática.

Es el momento de dar un paso adelante y comprometerse con los derechos al final de la vida regulados democráticamente. Necesitamos tu ayuda. Firma y súmate para defender este nuevo derecho.